Amigos míos:
Podría
esperar a que me llegasen vuestros mensajes de felicitación, responderos con
gratitud y afecto haciendo bromas sobre los achaques de tener cuarenta y tres.
Pues va a ser que no. No he querido esperar a esta sucesión de digito-felicitaciones
para ahorraros el tener que pensar y el medir todas vuestras palabras ya que
para mí no va a tener ningún valor y por tanto no tendrán respuesta. Podéis
seguir hoy con vuestras vidas como otro día cualquiera sin que tengáis la
obligación de escribir grandes o pequeñas chorradas sobre un editor de texto.
No os preocupéis por mí, los 364 días restantes me recuerdan que este puto día
esta por llegar. Podéis vestirlo de lo que queráis: crisis de los cincuenta a
los cuarenta o locura transitoria momentánea. No os esforcéis por querer
agradarme con wasaps de librería totalmente enlatados y si queréis felicitarme
hacerlo con una llamada o tocarme el telefonillo del portal y quizá me anime a
contestaros en vez de escupiros.
Si después
de esto alguno de vosotros quiere dejar de hablarme lo entenderé, pero si a
pesar de todo lo que os desprecio todavía queréis felicitarme es
que realmente no sois la escoria que yo pensaba que erais y sobre todo habéis
leído esta carta hasta el final.
Gracias por
todo vuestro afecto y perdonad el susto. Mi pasatiempo favorito es provocar y
aprovecho cualquier cosa para ponerlo en práctica. Os quiero mucho a todos.
Feliz
cumpleaños.
Gorka
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