jueves, 8 de enero de 2015
ONE DAY IN THE CAFE
Salgo satisfecho. El surf ha estado bien y tengo tiempo antes de volver a casa. Hace fresco y aún tengo escalofríos. Quiero un café ¡ya! ¿no hay ningún sitio donde pongan uno? Miro en Sultans y sólo veo la persiana. Más de lo mismo en Jails. Por suerte en Dukes se abre la puerta y allá me dirijo. Hay bastante gente y me va a tocar esperar. --Dos Gyn tónics y una coca cola-- se oye a lo lejos. ¿Me toca? Parece que no. --tres cortados, un te verde y un cola cao--. Ahora parece que si: ¿Perdona, me pones un cort...? Ni pa Dios. Me ofrece, eso si, la palma de su mano pidiéndome calma. -- bueno, ya me ha visto, en breve saboreare mi café. -- ¡un Margarita y tres cañas! Joder!, esos acaban de llegar. Me pongo nervioso e incómodo a la vez. ¡sácate dos cortados más Ralph! ¿Qué? Ahí pasan delante de mi rostro esos tres pequeños placeres. Mis miradas asesinas no tienen el menor efecto. Saco unas monedas y las dejo encima de la barra. Ralph las coge, se las lleva al bolsillo y me dice: toma, las vueltas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario